sábado, 16 de abril de 2016

¿QUE ES UN ACV (ACCIDENTE CEREBROVASCULAR)?

Un accidente cerebrovascular sucede cuando el flujo de sangre a una parte del cerebro se detiene. Algunas veces, se denomina "ataque cerebral".

Si el flujo sanguíneo se detiene por más de pocos segundos, el cerebro no puede recibir nutrientes y oxígeno. Las células cerebrales pueden morir, lo que causa daño permanente.

Causas
Hay dos tipos principales de accidente cerebrovascular:
  • Accidente cerebrovascular isquémico
  • Accidente cerebrovascular hemorrágico

El accidente cerebrovascular isquémico ocurre cuando un vaso sanguíneo que irriga sangre al cerebro resulta bloqueado por un coágulo de sangre. Esto puede suceder de dos maneras:

  • Se puede formar un coágulo en una arteria que ya está muy estrecha. Esto se denominaaccidente cerebrovascular trombótico.
  • Un coágulo se puede desprender de otro lugar de los vasos sanguíneos del cerebro, o de alguna parte en el cuerpo, y trasladarse hasta el cerebro. Esto se denomina embolia cerebral oaccidente cerebrovascular embólico.

Los accidentes cerebrovasculares isquémicos también pueden ser causados por una sustancia pegajosa llamada placa que puede taponar las arterias.


Un accidente cerebrovascular hemorrágico ocurre cuando un vaso sanguíneo de una parte del cerebro se debilita y se rompe. Esto provoca que la sangre se escape hacia el cerebro. Algunas personas tienen defectos en los vasos sanguíneos del cerebro que hacen que esto sea más probable. Estos defectos pueden incluir:


Los accidentes cerebrovasculares hemorrágicos también pueden ocurrir cuando alguien está tomando anticoagulantes, como warfarina (Coumadin). La presión arterial muy alta puede hacer que los vasos sanguíneos se revienten, ocasionando un accidente cerebrovascular hemorrágico.

Un accidente cerebrovascular isquémico puede presentar sangrado y convertirse en un accidente cerebrovascular hemorrágico.

La presión arterial alta es el principal factor de riesgo para los accidentes cerebrovasculares. Otros factores de riesgo importantes son:

  • Frecuencia cardíaca irregular, llamada fibrilación auricular
  • Diabetes
  • Antecedentes familiares de la enfermedad
  • Colesterol alto
  • Aumento de la edad, especialmente después de los 55 años
  • Origen étnico (las personas de raza negra son más propensas a morir de un accidente cerebrovascular)

El riesgo de accidente cerebrovascular es también mayor en:

  • Personas que tienen hábitos de un estilo de vida malsano tales como el tabaquismo, una dieta rica en grasa y falta de ejercicio
  • Mujeres que toman píldoras anticonceptivas (especialmente las que fuman y son mayores de 35 años)
  • Las mujeres embarazadas tienen un mayor riesgo durante el embarazo
  • Mujeres que toman terapia de reemplazo hormonal
Síntomas

Los síntomas de un accidente cerebrovascular dependen de qué parte del cerebro esté dañada. En algunos casos, es posible que una persona no se dé cuenta de que ha tenido un accidente cerebrovascular.

La mayoría de las veces los síntomas se presentan de manera súbita y sin aviso. Pero, los síntomas pueden ocurrir intermitentemente durante el primero o segundo día. Los síntomas por lo general son más graves cuando el accidente cerebrovascular acaba de suceder, pero pueden empeorar lentamente.


Si el accidente cerebrovascular es causado por sangrado en el cerebro, se puede presentar un dolor de cabeza. El dolor de cabeza:

  • Comienza repentinamente y puede ser intenso
  • Puede empeorar al acostarse bocarriba
  • Lo despierta si está dormido
  • Empeora cuando se cambia de posición o cuando se agacha, hace esfuerzo o tose



Otros síntomas dependen de la gravedad del accidente cerebrovascular y de la parte del cerebro afectada. Los síntomas pueden incluir:

  • Cambio en la lucidez mental (incluso, somnolencia, pérdida del conocimiento y coma)
  • Cambios en la audición o en el sentido del gusto
  • Cambios que afectan el tacto y la capacidad de sentir dolor, presión o temperaturas diferentes
  • Confusión o pérdida de memoria
  • Dificultad para deglutir
  • Dificultad para leer o escribir
  • Mareos o sensación anormal de movimiento (vértigo)
  • Problemas con la vista, como disminución de la visión, visión doble o ceguera total
  • Falta de control de esfínteres
  • Pérdida del equilibrio o coordinación, o problemas para caminar
  • Debilidad muscular en la cara, el brazo o la pierna (por lo regular solo en un lado)
  • Entumecimiento u hormigueo en un lado del cuerpo
  • Cambios emocionales, de personalidad o de estado de ánimo
  • Problemas para hablar o entender a otros que estén hablando
Pruebas y exámenes

El médico realizará un examen físico para:

Verificar si hay problemas con la visión, el movimiento, la sensibilidad, los reflejos, la comprensión y el habla. El médico y el personal de enfermería repetirán este examen a lo largo de un período de tiempo para ver si el accidente cerebrovascular está empeorando o mejorando.

Auscultar las arterias carótidas en el cuello con un estetoscopio para ver si hay un ruido anormal, llamado soplo, que es causado por flujo sanguíneo anormal.

Revisar si hay presión arterial alta.

Le pueden hacer los siguientes exámenes para ayudar a encontrar el tipo, la localización y la causa del accidente cerebrovascular y descartar otros problemas:

  • Un dúplex carotídeo (ecografía) para ver si se han estrechado las arterias carótidas del cuello.
  • Una ecocardiografía para ver si el accidente cerebrovascular pudo haber sido causado por un coágulo sanguíneo proveniente del corazón.
  • Una angiografía por resonancia magnética (ARM) o angiografía por tomografía computarizada para ver si hay vasos sanguíneos anormales en el cerebro.

Otros exámenes incluyen:

Tratamiento

Un accidente cerebrovascular es una emergencia. Se necesita tratamiento inmediato. Llame al número local de emergencias (como el 911 en los Estados Unidos) o busque atención médica de emergencia ante los primeros signos de accidente cerebrovascular.

Las personas que están experimentando síntomas de un accidente cerebrovascular deben llegar al hospital lo más rápido posible.

  • Si el accidente cerebrovascular fue causado por un coágulo sanguíneo, se puede administrar un fármaco trombolítico para disolverlo.
  • Para que sea efectivo, este tratamiento debe iniciarse dentro de las 3 a 4 1/2 horas posteriores al inicio de los síntomas. Cuanto más rápidamente se inicie este tratamiento, mejores serán las probabilidades de un buen desenlace clínico.

Otros tratamientos administrados en el hospital dependen de la causa del accidente cerebrovascular. Estos pueden incluir:

  • Anticoagulantes, como heparina o warfarina (Coumadin), ácido acetilsalicílico (aspirin) o clopidogrel (Plavix).
  • Medicamentos para controlar los factores de riesgo como la hipertensión arterial, la diabetes y el colesterol alto.
  • Procedimientos especiales o cirugía para aliviar los síntomas o prevenir más accidentes cerebrovasculares.
  • Nutrientes y líquidos.

La fisioterapia, la terapia ocupacional, la logopedia y la terapia de deglución se iniciarán en el hospital. Si la persona presenta problemas graves de deglución, probablemente será necesaria una sonda de alimentación en el estómago (sonda de gastrostomía).

El objetivo del tratamiento después de un accidente cerebrovascular es ayudarle a recuperar la mayor funcionalidad posible y prevenir accidentes cerebrovasculares futuros.

La recuperación de su accidente cerebrovascular comenzará mientras usted esté todavía en el hospital o en un centro de rehabilitación. Y continuará cuando deje el hospital o el centro de rehabilitación para irse a casa. Asegúrese de asistir a las citas de control con su proveedor de atención médica después de ir a casa.

Grupos de apoyo

Hay apoyo y recursos disponibles en la Asociación Americana del Ataque Cerebral (American Stroke Association) en la página -- www.strokeassociation.org.

Expectativas (pronóstico)

El pronóstico de una persona después de un accidente cerebro vascular depende de:

  • El tipo de accidente cerebrovascular
  • La cantidad de tejido cerebral dañado
  • Qué funciones corporales han resultado afectadas
  • Qué tan rápido se administró el tratamiento

Los problemas para moverse, pensar y hablar con frecuencia mejoran en las semanas o meses siguientes a un accidente cerebrovascular.

Muchas personas que han sufrido un accidente cerebrovascular seguirán mejorando en los meses o años siguientes a este.

Más de la mitad de las personas que tienen un accidente cerebrovascular son capaces de desenvolverse y vivir en el hogar. Otras personas no son capaces de cuidarse sin ayuda.

Si el tratamiento con trombolíticos tiene éxito, los síntomas de un accidente cerebrovascular pueden desaparecer. Sin embargo, los pacientes con frecuencia no llegan al hospital a tiempo para recibir estos fármacos o no pueden tomarlos debido a una afección.

Las personas que tienen un accidente cerebrovascular por un coágulo de sangre (accidente cerebrovascular isquémico) tienen una mejor probabilidad de sobrevivir que aquellas que tienen un accidente cerebrovascular por sangrado en el cerebro (accidente cerebrovascular hemorrágico).

El riesgo de un segundo accidente cerebrovascular es mayor durante las semanas o meses después del primero. El riesgo empieza a disminuir después de este lapso.

Cuándo contactar a un profesional médico

El accidente cerebrovascular es una emergencia que debe tratarse de inmediato. Existe una sigla en inglés (F.A.S.T.) que facilita recordar las señales de un accidente cerebrovascular y lo que debe hacer si cree que ha ocurrido un accidente cerebrovascular. La acción más importante a tomar es llamar al número local de emergencias si alguien tiene síntomas de este problema.

F.A.S.T. son las siglas en inglés de:

  • FACE (cara). Pídale a la persona que sonría. Revise para ver si uno de los lados de la cara se cuelga.
  • ARMS (brazos). Pídale a la persona que levante ambos brazos. A ver si un brazo se desplaza hacia abajo.
  • SPEECH (habla). Pídale a la persona que repita una oración simple. Revise para ver si arrastra las palabras y si la frase se repite correctamente.
  • TIME (tiempo). Si una persona presenta alguno de estos síntomas, el tiempo es esencial. Es importante llegar al hospital lo antes posible. Llame al número local de emergencias (911 en los Estados Unidos) de inmediato para asistencia de emergencia.
Prevención

Reducir los factores de riesgo de un ataque cerebrovascular disminuye su probabilidad de sufrir uno.


Nombres alternativos

Enfermedad cerebrovascular; ACV; Infarto cerebral; Hemorragia cerebral; Accidente cerebrovascular isquémico; Accidente cerebrovascular de tipo isquémico; Accidente cerebrovascular hemorrágico

NUEVO ESTUDIO RELACIONA EL AZÚCAR CON UN MAYOR RIESGO DE PADECER CÁNCER

Si bien es cierto que el cáncer es una enfermedad multifactorial y que no solo depende de un único alimento o mal hábito determinado, hay ciertas conductas que aumentan las probabilidades de padecer cáncer. La ciencia avanza y cada vez son más los estudios que nos muestran distintas conclusiones al respecto.

En esta ocasión, un estudio publicado recientemente por la FASEB (Federation of American Societies For Experimental Biology) relacionael consumo de carbohidratos altamente procesados con un mayor riesgo de aparición de cáncer, concretamente las bebidas azucaradas, alimentos procesados y otros alimentos ricos en carbohidratos.

Bebidas azucaradas, alimentos procesados y altos en carbohidratos.

Dicho estudio relaciona el consumo regular de bebidas azucaradas, alimentos procesados como pizzas, hamburguesas y sándwiches con un riesgo tres veces superior de padecer cáncer de próstata. Por el contrario, los alimentos saludables que contienen carbohidratos como legumbres, verduras sin almidón, frutas y granos enteros, se asociaron con un 67% de riesgo menor de padecer cáncer de mama.

Mientras que unas fuentes de carbohidratos artificiales y procesados fomentan opueden causar un mayor riesgo de padecer cáncer en un futuro, parece ser que las fuentes de carbohidratos saludables, como las legumbres, tienden precisamente a protegernos contra este.

El estudio en cuestión se basa en los registros de salud de 3.100 voluntarios a los cuales se les ha seguido desde principios de 1970. Los investigadores comenzaron a seguir dietas de los participantes a través de cuestionarios de frecuencia alimentaria que se detallaron a partir de 1991.

La forma de agrupar los alimentos ha sido en función del índice glucémico de los alimentos y la carga glucémica de las comidas que se realizaban así como de la calidad de los hidratos de carbono de los alimentos en cuestión. Tras tener en cuenta múltiples factores de riesgo de cáncer, el estudio encontró que el consumo de alimentos con una carga glucémica alta, tenía mayor prevalencia en el riesgo de padecer cáncer de próstata, concretamente un 88% superior a los que ingirieron menos en su dieta.


Este artículo no pretende ser alarmista ni tampoco pretende buscar un único culpable, como bien introduje al principio de este, el cáncer es una enfermedad multifactorial y no debemos tener en cuenta o pensar que un único alimento o nutriente puede ser el causante del mismo. 

viernes, 8 de enero de 2016

Calor y Rendimiento

El organismo humano es un ser homeotermo que precisa mantener su temperatura interna estable, con el fin de asegurar la salud del individuo; las variaciones en la temperatura central no van a afectar sólo a la salud, sino que también van a modificar parámetros relacionados con la actividad física que van a determinar un deterioro en el rendimiento físico sobre todo de las pruebas de corte aeróbico. 


El intento de nuestro organismo de mantener estable la temperatura a pesar de la gran cantidad de calor generada por el ejercicio, va a determinar la puesta en marcha de diferentes mecanismos de termoregulación entre los que el más importante va a ser la sudoración. El aumento de la sudoración trae consigo un aumento de la pérdida de fluidos y si dicha pérdida supera la entrada de líquidos (mediante la hidratación), la deshidratación puede ocurrir. La deshidratación puede dar lugar a una disminución de la presión arterial, aumento de la frecuencia cardíaca, disminución del flujo de sangre a los músculos en ejercicio y a la piel, y posteriormente una disminución significativa del rendimiento físico.



Deshidratación


La deshidratación durante el ejercicio en ambiente caluroso se produce porque hay un aumento significativo de la sudoración, lo que da lugar a una disminución en el volumen de sangre circulante. Este menor volumen de sangre trae asociada una disminución de la presión arterial; igualmente el sistema cardiovascular trata de distribuir adecuadamente la sangre a los músculos que trabajan y al mismo tiempo desviar la sangre a la piel para realizar el intercambio de calor que le permita mantener más o menos estable la temperatura central. 


Esta disminución en el volumen sanguíneo da lugar a un aumento de la frecuencia cardíaca, en un intento de proporcionar el flujo de sangre necesario para satisfacer las demandas de energía del ejercicio, con lo que al mismo nivel de intensidad relativa de ejercicio las pulsaciones son más altas. 


Si la deshidratación continua o aumenta, se ven comprometidos tanto el rendimiento físico como la sudoración con lo que la temperatura del cuerpo va aumentando progresivamente; se considera que el aumento de la temperatura corporal es un factor limitante del rendimiento. En el gráfico siguiente se observa la relación inversa entre Temperatura Rectal y Tiempo Máximo de Ejercicio.

Este "malabarismo" de ajustes circulatorios en un intento de enfriar el cuerpo, provoca una acumulación más rápida de ácido láctico, con el consiguiente uso prematuro de los depósitos de glucógeno y provocando una fatiga más rápida ligada al ejercicio. La disminución del flujo de sangre a los músculos activos reduce la capacidad del cuerpo para neutralizar y oxidar el ácido láctico. Ambos factores están relacionados entre sí y contribuyen a la fatiga precoz durante el ejercicio en ambiente caluroso, aun siendo de intensidad moderada.


La sed y la deshidratación no son sinónimos y la sed es un mal indicador de la deshidratación. Esto está bien documentado y aceptado (Hawely, et al, 1998, la Cruz et al, 1991; Murray, de 1996, Reher, 1996).


Cuando un deportista comienza a tener sed en el curso de una actividad física, es posible que ya esté deshidratado en un nivel que oscila entre un 2% a 3%. Cualquier nivel de deshidratación da lugar a una disminución de rendimiento, pero esta disminución será tanto mayor cuanto mayor sea la deshidratación.


La pérdida de fluidos correspondiente a un 3% del peso corporal puede provocar una reducción significativa en la capacidad de rendimiento aeróbico que según diferentes estudios va a oscilar entre el 6% y el 15%. Mayores pérdidas de líquidos (de 4% o 5%) pueden causar una disminución en el rendimiento de entre un 20% y 30% (Wilmore JH et al, 1994; Nadel et al, 1987, citado en el Meir et al., 1995; Murray R, 1996). Hay que tener en cuenta que esas disminuciones en el rendimiento pueden ser variables en función de la persona, nivel de entrenamiento,...


Las pérdidas de agua del cuerpo pueden ser expresadas en términos de pérdida de peso. Cada kilogramo de peso perdido durante el ejercicio se corresponde con la pérdida de un litro de líquido, lo que hay que tener en cuenta para ajustar la ingesta de líquido cara a su recuperación.



La adecuada hidratación y la mejora en los sistemas de eliminación de calor corporal, como puede ser la adopción de vestimenta refrigerada durante el calentamiento o durante la actividad, pueden disminuir la deshidratación derivada del ejercicio y mejorar el rendimiento físico.

¿CUÁL ES LA EDAD REAL DE NUESTRO CORAZÓN? CALCÚLALA

La salud de nuestro corazón está directamente ligada con nuestro estilo de vida y nuestros hábitos diarios. Seguir una dieta equilibrada y una práctica regular de ejercicio, son los pilares fundamentales de nuestra salud.

Pero, ¿cuál es la edad real de nuestro corazón?. Según investigaciones científicas, parece ser que, la edad que aparece en nuestro carné de identidad no tiene por qué coincidir con la edad que representa el estado de nuestro corazón, pero podemos hacer una aproximación para conocerla.

Un grupo de científicos americanos ha creado lo que podemos denominar una "calculadora" para conocer la edad de nuestro corazón. La calculadora de riesgo cardiovascular JBS3 se puede usar de manera online para conocer nuestra salud cardiovascular a través de algunas variables o hábitos personales de cada individuo.

La calculadora de riesgo cardiovascular tiene en cuenta hábitos como el fumar, la práctica de ejercicio o llevar una vida sedentaria, la presión arterial, el índice de masa corporal o antecedentes familiares entre otros.

Este test ha surgido dentro de un proyecto norteamericano, Framingham de la Universidad de Boston, por combatir o reducir el número de muertes por patologías cardíacas, concienciando a la población de la importancia del conocimiento del estado de salud de nuestro corazón, a través de un práctica tan sencilla como un simple test o calculadora.


Ya sea por curiosidad o a modo de prevención, el hecho de conocer la edad aproximada de nuestro corazón puede resultar un dato interesante, sobre todo, para replantearnos si el estilo de vida que llevamos es el más adecuado o no para la salud de nuestro corazón.