martes, 4 de marzo de 2014

Cinco buenas razones para consumir fibra a diario

Sabemos que a diario es recomendable consumir entre 25 y 30 gramos de fibra, sin embargo, esta ingesta es inferior a la cuota aconsejada. Por eso, para que cuides la calidad de los alimentos y mejores estas cifras, recordamos cinco buenas razones para consumir fibra a diario:

  • Contribuye a la movilidad intestinal y a prevenir el estreñimiento, sobre todo, cuando se trata de fibra insoluble que podemos encontrar en semillas, cereales integrales, salvado de trigo y demás. Y prevenir el estreñimiento sin duda se traduce en una mejor salud del intestino que contribuye a prevenir enfermedades.
  • Mejora el control de las glucemias, algo de gran valor para personas diabéticas, pues la fibra dificulta la digestión de los alimentos reduciendo así, la velocidad de incremento de la glucosa en sangre. Es decir, a mayor cantidad de fibra, menor índice glucémico de los alimentos.
  • Contribuye a reducir el colesterol en el organismo al formar compuestos que se eliminan del organismo. Es decir, la fibra soluble que encontramos en la avena y en legumbres, reduce la absorción del colesterol en nuestro organismo y por ello, ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares.
  • Favorece la producción de saciedad, no sólo porque su presencia en las comidas exige más masticación, sino porque distiende el estómago al ocupar volumen y retrasa el vaciado gástrico, por lo tanto, mantiene más tiempo ocupado al aparato digestivo evitando que la sensación de hambre reaparezca rápidamente. Así, la fibra es de gran ayuda para perder peso.
  • Tiene bajo aporte energético, pues si bien ocupa mucho volumen y puede ofrecer todos los beneficios antes dichos, la fibra sólo aporta 2 Kcal por gramo ingerido. Es decir, mucho menos que el resto de los nutrientes energéticos de la dieta.

Recuerda estas cinco buenas razones para consumir fibra a diario y controla la cantidad que hay en tu dieta para disfrutar de los beneficios de una dieta saludable con suficiente cantidad de fibra.

Debemos consumir agua.

El agua es el 85 por ciento de la sangre, el 75 por ciento del cerebro, el 70 por ciento de los músculos y hasta el 22 por ciento de la osamenta.

Nuestra vida comenzó en una cuna acuosa de líquido amniótico y por nuestra garganta pasa cada año una cantidad igual a cinco veces nuestro peso en agua. Es un nutriente indispensable, al punto de que se puede sobrevivir un mes sin comer, pero apenas se toleran unos pocos días sin beber de esta fuente de vida. ¿Cuál es la razón?

Sin agua seguramente el organismo no se marchitaría como una planta seca, porque los huesos y la grasa mantienen la estructura y la forma del cuerpo, pero los sistemas vitales empezarían a fallar en cuestión de horas.

Este multifuncional nutriente actúa como:

  • Solvente: ayuda a remover las toxinas y materiales desechables.
  • Refrigerante: es necesaria para regular la temperatura corporal.
  • Lubricante: evita la fricción entre los distintos órganos del cuerpo.
  • Agente de transporte: traslada los nutrientes por todo el organismo.

Historia pasada por agua:

  • 3/4 partes de la superficie del planeta está recubierta por agua.
  • 3% del agua en la tierra es apta para el consumo humano, y se halla en canales.

La mejor dosis: Todo ser humano adulto necesita por lo menos 2 litros diarios de agua, lo que equivale a 6 a 8 vasos.

El sudor de la frente: Al transpirar, las 2.500.000 glándulas sudoríparas del cuerpo eliminan de 500 a 700 centímetros cúbicos de agua con distintas sustancias. Para reponer esta cantidad, además de beber líquidos, conviene ingerir alimentos que contengan sales minerales.

........tratándose del agua, nunca es malo beber de más, ya que cada vez que se lo hace se está haciendo un brindis por la salud. Pero no toda la humanidad puede elevar su copa porque en algunos casos la tiene vacía o su contenido está contaminado. 

lunes, 3 de marzo de 2014

Hidratos de Carbono, proteínas y grasas.

Los Hidratos de Carbono, proteínas y grasas proporcionan el 90% del peso seco de la dieta y el 100% de su energía. Los tres proporcionan la energía (medida en calorías), pero la cantidad de energía por gramo es diferente: 4 calorías por gramo de carbohidratos o proteínas y 9 calorías por gramo de grasa.

 Estos nutrientes también se diferencian en la rapidez con la que se consume la energía. Los hidratos de carbono son los más rápidos, mientras que las grasas son los más lentos.

Carbohidratos, proteínas y grasas son digeridos en el intestino, donde se descomponen en sus unidades básicas: los hidratos de carbono en azúcares, las proteínas en aminoácidos, y grasas en ácidos grasos y glicerol. 

El cuerpo usa estas unidades básicas para construir las sustancias que necesita para el crecimiento, mantenimiento y la actividad (incluidos otros carbohidratos, proteínas y grasas).

Consejos para entrenar en casa sin morir en el intento

Ejercitarnos sin salir de casa parece ser más sencillo que asistir a un centro de fitness o al gimnasio, sin embargo, con frecuencia cuesta mucho hacer lugar al momento de entrenar estando en casa, rodeados de otro tipo de actividades o distracciones. Por eso, hoy te brindo algunos valiosos consejos para entrenar en casa sin morir en el intento.

Para que podamos lograr un buen entrenamiento en casa y concretar la rutina de ejercicios con regularidad y eficacia, recomendamos poner en práctica los siguientes consejos:

  • Escoger un sitio y sostenerlo para realizar nuestro entrenamiento siempre en el mismo lugar. En lo posible, debe ser un lugar iluminado, con ventilación y espacioso donde podamos ejercitarnos con comodidad y sin inconvenientes.
  • Establecer un horario y mantenerlo en el tiempo, de manera de hacer lugar en nuestro día al entrenamiento tal como lo haríamos para asistir a un gimnasio. Para no postergarlo en medio de otras actividades de la casa, lo mejor es escoger un horario y sostenerlo, y no dejar el entrenamiento para cuando tengamos tiempo.
  • Planificar el entrenamiento, ya que es fundamental para ejercitarnos de manera eficiente tener una rutina, planificar y elaborar nuestro entrenamiento en función de nuestros objetivos y necesidades. Sin plan no podremos tener un entrenamiento fructífero.
  • Usar vestimenta adecuada para entrenar, es decir, buen calzado y prendas transpirables. No por estar en casa tenemos que dejar de cuidar la vestimenta que nos permita movernos cómodamente para ejecutar los ejercicios.
  • Aislar las distracciones, es decir, alejarnos del teléfono móvil, del ordenador y de otro tipo de distractores al momento de entrenar, tal como lo haríamos si estamos fuera de casa, con el objetivo de no interrumpir nuestro entrenamiento.
  • Acompañar con música el entrenamiento en casa, para motivarnos, incentivarnos y permitirnos concentrar la cabeza únicamente en la rutina de ejercicios que debemos llevar a cabo.


Si quieres entrenar en casa sin morir en el intento y logrando un verdadero trabajo que produzca resultados en tu cuerpo, te recomendamos poner en práctica los consejos antes dados, pues muchas veces ejercitarse en casa es mucho más difícil que hacerlo en un gimnasio.