sábado, 16 de abril de 2016

NUEVO ESTUDIO RELACIONA EL AZÚCAR CON UN MAYOR RIESGO DE PADECER CÁNCER

Si bien es cierto que el cáncer es una enfermedad multifactorial y que no solo depende de un único alimento o mal hábito determinado, hay ciertas conductas que aumentan las probabilidades de padecer cáncer. La ciencia avanza y cada vez son más los estudios que nos muestran distintas conclusiones al respecto.

En esta ocasión, un estudio publicado recientemente por la FASEB (Federation of American Societies For Experimental Biology) relacionael consumo de carbohidratos altamente procesados con un mayor riesgo de aparición de cáncer, concretamente las bebidas azucaradas, alimentos procesados y otros alimentos ricos en carbohidratos.

Bebidas azucaradas, alimentos procesados y altos en carbohidratos.

Dicho estudio relaciona el consumo regular de bebidas azucaradas, alimentos procesados como pizzas, hamburguesas y sándwiches con un riesgo tres veces superior de padecer cáncer de próstata. Por el contrario, los alimentos saludables que contienen carbohidratos como legumbres, verduras sin almidón, frutas y granos enteros, se asociaron con un 67% de riesgo menor de padecer cáncer de mama.

Mientras que unas fuentes de carbohidratos artificiales y procesados fomentan opueden causar un mayor riesgo de padecer cáncer en un futuro, parece ser que las fuentes de carbohidratos saludables, como las legumbres, tienden precisamente a protegernos contra este.

El estudio en cuestión se basa en los registros de salud de 3.100 voluntarios a los cuales se les ha seguido desde principios de 1970. Los investigadores comenzaron a seguir dietas de los participantes a través de cuestionarios de frecuencia alimentaria que se detallaron a partir de 1991.

La forma de agrupar los alimentos ha sido en función del índice glucémico de los alimentos y la carga glucémica de las comidas que se realizaban así como de la calidad de los hidratos de carbono de los alimentos en cuestión. Tras tener en cuenta múltiples factores de riesgo de cáncer, el estudio encontró que el consumo de alimentos con una carga glucémica alta, tenía mayor prevalencia en el riesgo de padecer cáncer de próstata, concretamente un 88% superior a los que ingirieron menos en su dieta.


Este artículo no pretende ser alarmista ni tampoco pretende buscar un único culpable, como bien introduje al principio de este, el cáncer es una enfermedad multifactorial y no debemos tener en cuenta o pensar que un único alimento o nutriente puede ser el causante del mismo. 

viernes, 8 de enero de 2016

Calor y Rendimiento

El organismo humano es un ser homeotermo que precisa mantener su temperatura interna estable, con el fin de asegurar la salud del individuo; las variaciones en la temperatura central no van a afectar sólo a la salud, sino que también van a modificar parámetros relacionados con la actividad física que van a determinar un deterioro en el rendimiento físico sobre todo de las pruebas de corte aeróbico. 


El intento de nuestro organismo de mantener estable la temperatura a pesar de la gran cantidad de calor generada por el ejercicio, va a determinar la puesta en marcha de diferentes mecanismos de termoregulación entre los que el más importante va a ser la sudoración. El aumento de la sudoración trae consigo un aumento de la pérdida de fluidos y si dicha pérdida supera la entrada de líquidos (mediante la hidratación), la deshidratación puede ocurrir. La deshidratación puede dar lugar a una disminución de la presión arterial, aumento de la frecuencia cardíaca, disminución del flujo de sangre a los músculos en ejercicio y a la piel, y posteriormente una disminución significativa del rendimiento físico.



Deshidratación


La deshidratación durante el ejercicio en ambiente caluroso se produce porque hay un aumento significativo de la sudoración, lo que da lugar a una disminución en el volumen de sangre circulante. Este menor volumen de sangre trae asociada una disminución de la presión arterial; igualmente el sistema cardiovascular trata de distribuir adecuadamente la sangre a los músculos que trabajan y al mismo tiempo desviar la sangre a la piel para realizar el intercambio de calor que le permita mantener más o menos estable la temperatura central. 


Esta disminución en el volumen sanguíneo da lugar a un aumento de la frecuencia cardíaca, en un intento de proporcionar el flujo de sangre necesario para satisfacer las demandas de energía del ejercicio, con lo que al mismo nivel de intensidad relativa de ejercicio las pulsaciones son más altas. 


Si la deshidratación continua o aumenta, se ven comprometidos tanto el rendimiento físico como la sudoración con lo que la temperatura del cuerpo va aumentando progresivamente; se considera que el aumento de la temperatura corporal es un factor limitante del rendimiento. En el gráfico siguiente se observa la relación inversa entre Temperatura Rectal y Tiempo Máximo de Ejercicio.

Este "malabarismo" de ajustes circulatorios en un intento de enfriar el cuerpo, provoca una acumulación más rápida de ácido láctico, con el consiguiente uso prematuro de los depósitos de glucógeno y provocando una fatiga más rápida ligada al ejercicio. La disminución del flujo de sangre a los músculos activos reduce la capacidad del cuerpo para neutralizar y oxidar el ácido láctico. Ambos factores están relacionados entre sí y contribuyen a la fatiga precoz durante el ejercicio en ambiente caluroso, aun siendo de intensidad moderada.


La sed y la deshidratación no son sinónimos y la sed es un mal indicador de la deshidratación. Esto está bien documentado y aceptado (Hawely, et al, 1998, la Cruz et al, 1991; Murray, de 1996, Reher, 1996).


Cuando un deportista comienza a tener sed en el curso de una actividad física, es posible que ya esté deshidratado en un nivel que oscila entre un 2% a 3%. Cualquier nivel de deshidratación da lugar a una disminución de rendimiento, pero esta disminución será tanto mayor cuanto mayor sea la deshidratación.


La pérdida de fluidos correspondiente a un 3% del peso corporal puede provocar una reducción significativa en la capacidad de rendimiento aeróbico que según diferentes estudios va a oscilar entre el 6% y el 15%. Mayores pérdidas de líquidos (de 4% o 5%) pueden causar una disminución en el rendimiento de entre un 20% y 30% (Wilmore JH et al, 1994; Nadel et al, 1987, citado en el Meir et al., 1995; Murray R, 1996). Hay que tener en cuenta que esas disminuciones en el rendimiento pueden ser variables en función de la persona, nivel de entrenamiento,...


Las pérdidas de agua del cuerpo pueden ser expresadas en términos de pérdida de peso. Cada kilogramo de peso perdido durante el ejercicio se corresponde con la pérdida de un litro de líquido, lo que hay que tener en cuenta para ajustar la ingesta de líquido cara a su recuperación.



La adecuada hidratación y la mejora en los sistemas de eliminación de calor corporal, como puede ser la adopción de vestimenta refrigerada durante el calentamiento o durante la actividad, pueden disminuir la deshidratación derivada del ejercicio y mejorar el rendimiento físico.

¿CUÁL ES LA EDAD REAL DE NUESTRO CORAZÓN? CALCÚLALA

La salud de nuestro corazón está directamente ligada con nuestro estilo de vida y nuestros hábitos diarios. Seguir una dieta equilibrada y una práctica regular de ejercicio, son los pilares fundamentales de nuestra salud.

Pero, ¿cuál es la edad real de nuestro corazón?. Según investigaciones científicas, parece ser que, la edad que aparece en nuestro carné de identidad no tiene por qué coincidir con la edad que representa el estado de nuestro corazón, pero podemos hacer una aproximación para conocerla.

Un grupo de científicos americanos ha creado lo que podemos denominar una "calculadora" para conocer la edad de nuestro corazón. La calculadora de riesgo cardiovascular JBS3 se puede usar de manera online para conocer nuestra salud cardiovascular a través de algunas variables o hábitos personales de cada individuo.

La calculadora de riesgo cardiovascular tiene en cuenta hábitos como el fumar, la práctica de ejercicio o llevar una vida sedentaria, la presión arterial, el índice de masa corporal o antecedentes familiares entre otros.

Este test ha surgido dentro de un proyecto norteamericano, Framingham de la Universidad de Boston, por combatir o reducir el número de muertes por patologías cardíacas, concienciando a la población de la importancia del conocimiento del estado de salud de nuestro corazón, a través de un práctica tan sencilla como un simple test o calculadora.


Ya sea por curiosidad o a modo de prevención, el hecho de conocer la edad aproximada de nuestro corazón puede resultar un dato interesante, sobre todo, para replantearnos si el estilo de vida que llevamos es el más adecuado o no para la salud de nuestro corazón.

miércoles, 30 de diciembre de 2015

DESHIDRATACIÓN Y RENDIMIENTO FÍSICO: IMPORTANCIA Y PAUTAS DE HIDRATACIÓN DURANTE EL EJERCICIO

La sed es el detonante más rápido y fácil de detectar para darnos cuenta de que nuestro organismo necesita hidratarse, pero por desgracia en muchas ocasiones no es suficiente, y más, durante el entrenamiento o la práctica de ejercicio.

El no mantener nuestro cuerpo suficientemente hidratado puede acarrear más problemas de los que pensamos a simple vista, por eso es importante que la hidratación no limite tu rendimiento físico y eso eso precisamente de lo que vamos a hablar en esta miniserie de Vitónica, y comenzamos con su importancia y las pautas de hidratación durante el ejercicio.

¿Por qué es tan importante mantenerse hidratado?

En cualquier época de año, no sólo en verano, o momento del día es imprescindible mantenerse hidratado de manera óptima para lograr un perfecto funcionamiento de nuestro organismo.

Pero esta necesidad se puede decir que aumenta aún más durante el entrenamiento o la práctica de ejercicio, ya que nuestro cuerpo necesita compensar, de algún modo, la subida de temperatura corporal a la que le exponemos aumentando nuestra sudoración y necesidad hídrica.

Hablando deportivamente, y teniendo en cuenta que nuestro cuerpo es aproximadamente 70% agua, podemos decir que una pérdida de líquido en nuestro cuerpo por encima del 3% ya puede afectar directamente en nuestrorendimiento físico.

Por encima de este dato, la pérdida hídrica, ya puede ser lo suficientemente grave como para detectar problemas físicos a la hora de entrenar o realizar una actividad física, siempre teniendo en cuenta que los deportistas, de manera general, suelen presentar niveles de líquido superior a las personas con mayor porcentaje de grasa corporal.

Pautas de hidratación

Si algo nos ha quedado claro después de repasar la importancia de una buena hidratación durante el entrenamiento, es que nuestro organismo y rendimiento va a ser el primero en notar una deshidratación y de hacérnoslo saber a través de undescenso de las capacidades físicas, en primer lugar, e incluso a través de lesiones si la pérdida es mayor. De estas consecuencias hablaremos en una próxima entrada.

La deshidratación que suframos, a través de la sudoración y la pérdida de electrolitos, va a depender de distintos factores como son las condiciones fisiológicas de cada uno, el tipo de entrenamiento que practicamos o el momento de temporada, pero como norma general podemos incidir en unas pautas básicas de hidratación.

Pautas pre-ejercicio: es importante que antes de comenzar con nuestro entrenamiento o, por ejemplo, antes de una carrera ya estemos bien hidratados ante la pérdida inminente de electrolitos que está por venir.

Para un buen funcionamiento muscular, sobre todo si vamos a realizar alguna prueba o entrenamiento intenso, se recomienda que se proceda a una hidratación un par de horas antes del comienzo de la actividad física y en torno a unos 500-600ml de líquido.


Pautas durante el ejercicio: como hemos dicho resulta difícil calcular las necesidades individuales de reposición de líquido, ya que durante el ejercicio pueden perderse entre 2-4 l/h.
De manera general, para compensar el balance electrolítico, se recomienda para entrenamientos de larga duración, sobre todo para los superiores a una hora, hidratarse de manera regular cada 15-20 min con tomas de unos 200ml. Las bebidas que tomemos durante el ejercicio si posee el ión sodio, nos proporcionarán beneficios adicionales estimulando la llegada máxima de agua y carbohidratos al intestino.


Pautas pos-ejercicio: la rehidratación después del ejercicio es fundamental para reestablecer todas las pérdidas sufridas durante el entrenamiento y recuperar tus reservas de glucógeno. Se deberá ingerir líquido apropiado o bebidas deportivas suficiente como para reponerla cantidad de peso perdida.
Además, es importante la toma de hidratos de carbono durante las dos horas posteriores, donde el cuerpo lo asimilará de manera más rápida para una buena reposición del glucógeno muscular.


En próximas entradas, sobre la hidratación durante el entrenamiento y su relación con nuestro rendimiento físico, les contare cómo identificar posibles síntomas de deshidratación y las consecuencias a las que nos puede llevar el sufrir este problema.