domingo, 10 de agosto de 2014

EL AZÚCAR EN LOS NIÑOS: CANTIDADES RECOMENDADAS, CONSECUENCIAS Y CONSEJOS

Desde esta página siempre intentamos dar los mejores consejos para mantener una vida saludable todo ello fomentando siempre los buenos hábitos alimenticios, acompañado de ejercicio y un buen descanso. Pero una vida saludable debe comenzar desde que nacemos, y los padres tienen una gran responsabilidad en la salud de sus hijos desde el principio. Hoy os voy a hablar sobre el azúcar en los niños, cantidades recomendadas, consecuencias y consejos.

En primer lugar, quiero destacar que tanto para los adultos como para los bebés, el consumo de azúcar a lo largo de cada día debe ser moderado, ya que, en exceso, puede ser perjudicial para nuestra salud y causarnos enfermedades como diabetes, obesidad y otras enfermedades cardiovasculares. Los adultos somos mayorcitos para controlar nuestros impulsos, pero a un bebé debemos educarlo nosotros desde el principio.

¿Cuándo es recomendable introducir el azúcar en la dieta del bebé?
En primer lugar, cabe destacar que la glucosa es un hidrato de carbono simple, concretamente un monosacárido elemental que se encuentra normalmente en la sacarosa (azúcar) que consumimos. Cuando consumimos glucosa, esta se queda en el torrente sanguíneo y pasa por un proceso mediante el cual se traslada hasta el hígado para producir energía y el exceso se almacena en forma de grasa.

Las fuentes donde podemos encontrar el azúcar son muy diversas, no es lo mismo consumir azúcar de caña que consumir una manzana (la cual también posee azúcar en forma de fructosa y glucosa). A pesar de ser dos fuentes de azúcar y aportar ambas calorías en forma de carbohidratos, para nuestro organismo la función y el metabolismo que se produce con ellas no es el mismo.

En cuanto al consumo calórico total de un bebé, se estima que son necesarias 40 Kilocalorías por cada 2,5cm de altura. Es decir, un niño que mida 75cm de alto necesitará consumir unas 1200 Kilocalorías por día para tener una buena salud. Cabe destacar que están en edad de crecimiento.
La ingesta diaria de azúcar en los niños de 1 a 3 años debe ser como máximo de unos 17 gramos de azúcar al día. Lo que supondría un siete u ocho porciento de las kilocalorías totales que necesitaría nuestro bebé.

El azúcar escondido en los alimentos
Como siempre, la dosis hace el veneno y por desgracia, vivimos en una sociedad que abusa en exceso del uso azúcares en los alimentos que generalmente se encuentran en los supermercados. Algunos piensan que no consumen azúcar porque no usan el azúcar como tal en su dieta, pero sí está presente los alimentos que consumen.

Por ejemplo, cuando compramos jamón serrano envasado, si leemos el etiquetado nutricional nos daremos cuenta de que uno de los ingredientes que posee precisamente es azúcar. Os animo a que leáis las etiquetas de los alimentos que compréis e identifiquéis cuánto azúcar poseen.

Además de azúcar, en ocasiones los ingredientes suelen ser jarabe de maíz de alta fructosa, concentrado de zumo de fruta, sacarosa, glucosa, dextrosa, jugo de caña, malta, melazas, lactosa, miel, etil maltol y maltodextrina. Son otros nombres que posee el azúcar.
Algunos ejemplos de alimentos en los que podemos encontrar alto contenido en azúcar serían los siguientes:
  • Galletas: muchos pediatras recomiendan introducir de una a tres galletas al día. Cada 100g de galletas tenemos 69g de carbohidratos, de los cuales aproximadamente 24g son azúcares.
  • Leches de fórmula: según varios análisis, las leches de fórmula contienen entre un 28% y un 54% de sus calorías totales procedentes de azúcar.
  • Papillas: muchas papillas de bebé también tienen un exceso de azúcares que en conjunto con el resto de alimentos del día pueden hacer que nuestro bebé esté consumiendo un exceso muy elevado de azúcares a diario.


Consecuencias del exceso de azúcar en bebés
Como ya hemos comentado en repetidas ocasiones, un exceso de azúcar siempre es negativo para nuestra salud, tanto si somos bebés como si somos ancianos. La gran ventaja que tenemos con los bebés es, que ellos no conocen inicialmente los sabores de los alimentos, con lo cual, no puede no gustarle algo porque le sepa "insípido".
Está en manos de los padres el generarle buenos hábitos o en crearles una adicción desde al azúcar desde pequeños. La recomendación por parte de los tradicionistas es el no añadir azúcar, ni sal a los alimentos puesto que es mucho más saludable para el bebé que se acostumbre al sabor natural de los mismos.

Si un bebé consume demasiado azúcar, también su consumo calórico total será superior al que gasta durante el día, lo que provocará que este se almacene en forma de grasa y así el bebé aumentará de peso en exceso.
Este descontrol además provoca que el páncreas tenga que producir más insulina para absorber una cantidad pequeña de azúcar en sangre y esto puede producir una hipoglucemia e incluso, si no logramos controlarlo, una diabetes posterior. Además, el crecimiento del niño puede verse afectado, ya que, el exceso de azúcar provoca una mala oxigenación celular y una mala coagulación.

Además, cabe destacar que los primeros años de nuestro bebé, determinarán el número de adipocitos que poseerán a lo largo de su vida. Si nuestro bebé engorda en exceso, se producirá una hiperplasia de los adipocitos, esto quiere decir, que se generarán más células con la capacidad de almacenar más grasa, que nunca más podrán reducirse a lo largo de toda su vida.

Algunas recomendaciones generales
En definitiva, debemos ser cautos con la alimentación que aportamos a nuestro bebé, ya que, de nuestras decisiones iniciales va a depender totalmente la salud de nuestro bebé a lo largo de su vida.

Debemos intentar generar hábitos saludables desde que nacen, procurando aportarle una alimentación equilibrada en macronutrientes y calorías, obteniendo los azúcares de fuentes más deseables como frutas y verduras, intentando eliminar las fuentes de alimentos industriales con exceso de azúcares.


Todos aquellos que sean padres, tienen en sus manos la salud de su bebé y sus decisiones determinarán que el bebé crezca de forma sana y saludable, siendo más fácil mantener dicha salud a lo largo de los años o podrán generar obesidad, diabetes y otras enfermedades derivadas de una malnutrición. Debemos recordar que un niño gordo, no es un niño sano (como antaño se pensaba).

sábado, 9 de agosto de 2014

CORRER, AUNQUE SEA SÓLO 5 MINUTOS DIARIOS, REDUCE EL RIESGO CARDIOVASCULAR

Sabemos que la actividad física regular puede proteger la salud del corazón y sumarnos años de vida, pero al parecer, no es necesario llegar a entrenar una hora cada día, sino que correr, aunque sea sólo 5 minutos diarios, se traduce en un menor riesgo cardiovascular.


Una investigación publicada en Journal of the American College of Cardiology analizó la relación entre correr y el riesgo de morir por causa cardiovascular en más de 50000 personas durante 15 años, concluyendo que los corredores, independientemente del tiempo que dedican a correr, tienen un 30% menos riesgo de muerte por cualquier causa.

Si bien quienes más corrían tenían los mayores beneficios, se comprobó que aun correr entre 5 y 10 minutos diarios a una velocidad inferior a los 10 km/h puede reducir el riesgo de morir por causa cardiovascular en alrededor de un 45%.

Por lo tanto, no es necesario ser un atleta profesional ni correr una maratón para disfrutar de los beneficios del running, sino que aun corriendo unos 5 minutos diarios podemos sumarnos años de vida y disminuir el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

Por supuesto, además del ejercicio, es claro que otros factores inciden en el riesgo de morir por causas cardíacas, por eso, además de dedicar un mínimo de tiempo a movernos cada día, es fundamental cuidar otros hábitos como la dieta, el descanso o comportamientos tóxicos como fumar o beber alcohol en exceso.


Con este estudio podemos concluir que aun una mínima cantidad de ejercicio moderado puede traducirse en grandes beneficios y, aunque no hay una máxima dosis de ejercicio establecida para el cuidado de la salud, no tenemos excusas para no movernos, ya que correr aunque sea sólo 5 minutos diarios puede reducir el riesgo cardiovascular y sumarnos años de vida.

domingo, 27 de julio de 2014

CÓMO TRABAJAR LOS MÚSCULOS USANDO LOS ELEMENTOS QUE HAY EN CASA

Si quieres entrenar fuera del gimnasio y no cuentas con mancuernas, máquinas u otros objetos ni quieres invertir en ellos, os alentamos a no dejar de intentarlo, pues es posible trabajar los músculos usando los elementos que hay en casa. Te damos algunas ideas para comenzar a ejercitarte.

Todo sirve para entrenar en casa
Ya habéis probado que no sólo se puede trabajar el cuerpo usando un par de mancuernas o las sofisticadas máquinas que hay en un gimnasio, sino que también podemos poner en movimiento los músculos con actividades cotidianas y elementos que encontramos fácilmente a nuestro alrededor.

Realizar las tareas domésticas, levantar sillas, mover muebles o sillones o trasladar bolsas de compras pesadas también activan tus músculos y contribuyen a su trabajo. Sin embargo, aunque todo sirve para ejercitarse fuera del gimnasio, la clave está en programar y planificar una rutina de movimientos para obtener buenos resultados.

Puedes usar desde una escalera y una toalla hasta muebles y objetos caseros que sirvan para cargar y trasladar, pero siempre debes intentar tener un orden y un plan a seguir para lograr un buen entrenamiento en casa, con elementos que con facilidad encuentras en la misma.

Elementos caseros para levantar peso
En reemplazo de un par de mancuernas o una barra, puedes usar variados elementos que en toda casa se encuentran, algunos ejemplos que podemos darte para que ejercites los músculos de igual forma que en el gimnasio son:
  • Usar botellas cargadas de agua o arena a modo de mancuernas, pudiendo escoger botellas de diferentes tamaños para tener diversos pesos.
  • Coger bolsos con carga en su interior, sobre todo útiles para realizar peso muerto en donde el peso debe caer cuando lo tomamos con las manos.
  • Levantar baldes de agua cuando necesitamos trabajar con cargas mayores.
  • Usar libros pesados en reemplazo de mancuernas.
  • Emplear paquetes de harina u otros alimentos que podemos cuantificar fácilmente ya que todos pesan 500 gramos o 1 kilo y sumando podemos lograr una carga relativamente exacta para trabajar los músculos.

Además de estos elementos que fácilmente ubicamos en toda casa, también podemos emplear objetos que reemplacen a los que usamos en un gimnasio a modo de apoyo para trabajar los músculos, por ejemplo:

  • Escalones relativamente bajos para apoyar las piernas o manos y elevar el cuerpo para realizar por ejemplo, flexiones declinadas.
  • Sillas o bancos para apoyar las manos, para saltar sobre ellos o para apoyar las piernas mientras realizamos determinados movimientos.
  • Escobas que podemos usar de apoyo, a modo de barra o como elemento para movilizar y trabajar diferentes músculos. Algunos ejemplos de ejercicios con este elemento
  • Toalla o alfombra, que podemos usarla para apoyarnos en el suelo y realizar movimientos que requiera que estemos tumbados. La toalla también puede emplearse para otros movimientos como podemos ver en los siguientes vídeos:




Como mostramos, hay muchos elementos que podemos encontrar fácilmente en una casa y que pueden ser de mucha utilidad para trabajar los músculos con diferentes ejercicios.
Ejercicios para realizar con elementos caseros
Usando los elementos antes dichos, podemos realizar además de los ejercicios con toallas que muestran los vídeos anteriores, los siguientes movimientos usando una silla únicamente:



También podemos poner en práctica los siguientes ejercicios usando una escoba:



Como podemos ver, hay múltiples opciones para trabajar todos los músculos del cuerpo usando sólo los elementos que hay en casa.

Con los ejercicios de autocarga y usando algunos elementos caseros en reemplazo de mancuernas y otros pesos, podemos realizar un entrenamiento completo fuera del gimnasio, sin invertir dinero y con una rutina variada en la comodidad de nuestra casa.

Sobre todo para quienes están lejos del gimnasio por un viaje, se encuentran de vacaciones o simplemente han decidido entrenar en casa y aun no cuentan con todo el equipamiento que les gustaría tener, recomendamos comenzar a usar elementos caseros para trabajar los músculos de forma económica en casa.


¿Te animas a ponerte en marcha?

sábado, 26 de julio de 2014

CALENTAMIENTO ANTES DE CORRER: QUÉ TENEMOS QUE HACER Y QUÉ NO

Ya tenemos un plan para empezar a correr 5 Km en menos de seis semanas, hemos dado los pasos previos y estamos a punto para ponernos en marcha así que llegó el momento de hablar del calentamiento.

Aunque alguna gente no le da importancia porque considera que le resta tiempo de entrenamiento, este lo hace más efectivo ayudándonos a retrasar la fatiga y ejecutar mejor los movimientos.

También eleva la temperatura del cuerpo, activa la circulación y prepara los músculos, tres claves imprescindibles para evitar lesiones y posibles problemas de corazón.

¿Cómo debemos calentar?
El primer punto que no podemos olvidar es que el calentamiento debe realizarse con movimientos suaves y lentos, para que nuestras articulaciones se vayan desentumeciendo poco a poco.
Si estamos empezando y nuestra carrera va a durar poco tiempo bastará con dedicar los primeros diez minutos a caminar, acelerando el paso a la mitad y trotando un poco antes de lanzarnos a correr.
Aunque nunca está de más aprovechar desde el inicio para aprender unos buenos estiramientos, que una vez aumentemos el ritmo ya tendremos que incorporar siempre a nuestro calentamiento.

Primero estiremos las piernas al completo, desde los tobillos hacia arriba para no olvidarnos nada (Léase aquí los estiramiento para Dummies del tren inferior, después también debemos dedicar unos minutos al tren superior, haciendo movimientos circulares con los brazos, rotaciones de tronco y ejercitando los hombros subiéndolos y bajándolos.

¿Qué no debemos hacer?
Salir con el tiempo demasiado justo y empezar a correr a lo loco sin pasar por el calentamiento. Esto tiene que quedarnos grabado en la mente ¡No debemos hacerlo nunca!
Tampoco hay que forzar los estiramientos, ni hacer movimientos bruscos. Si sentimos dolor es que nos estamos pasando, las sensaciones deben ser agradables.

Por otro lado un calentamiento debe ser breve, de unos 10 o 15 minutos en total, para prepararnos para la carrera, no se trata de agotarnos antes de empezar, ni es el momento de rendir al máximo, así que hay que tomárselo con calma.

Otro fallo habitual es ir mejorando los entrenamientos pero mantener el mismo calentamiento que en nuestros inicios. Si al principio nos valía con caminar y trotar un poco, conforme vamos avanzando deberemos incorporar estiramientos e incluso alargar un poco el tiempo dedicado a calentar, para que sea acorde con el esfuerzo que vamos a realizar después.


Por último no hay que olvidar estirar también al final de la carrera, parar en seco puede ser tan perjudicial como no calentar, aunque este punto es más fácil de tener en cuenta porque directamente ¡Nos lo pide el cuerpo!