sábado, 4 de octubre de 2014

LAS ACTIVIDADES DE LA CASA: MIRA ACÁ CUANTAS CALORÍAS REDUCEN

Las actividades domésticas no son de agrado para muchas personas. Se puede pensar que el gasto calórico es mínimo, sin embargo, es todo lo contrario. Ellas juegan un papel importante para la quema de calorías diarias. Hacer dos horas diarias de estas tareas (siempre y cuando se tenga tiempo) puede hacer que quememos hasta 408 calorías.



Siempre que estemos en movimiento, estamos quemando calorías. Por supuesto, es importante acompañar el ejercicio con una buena alimentación, por eso se debe abandonar el sedentarismo y empezar a llevar una vida activa. Si aprovechamos las actividades domésticas, podemos adelgazar y tonificar nuestro cuerpo, un buen consejo es colocar música para liberar tensiones.



Quema  de calorías en tareas del hogar
  • Arreglar ropa en el closet: 190 calorías.

  • Cambiar muebles del hogar: 180 calorías.

  • Lavar los platos: 160 calorías.

  • Limpiar el baño: 130 calorías.

  • Barrer pasar el plumero o pasar coleto: 110 calorías.

  • Limpiar las ventanas: 100 calorías.

  • Pasar aspiradora: 90 calorías.

  • Hacer compras en el supermercado: 61 calorías.


Ejercita también fuera de casa
  • Evita ascensores y escaleras mecánicas.

  • No uses el carro para distancias cortas.

  • Si viajas en autobús o metro baja unas estaciones antes.

lunes, 29 de septiembre de 2014

¿QUÉ ES MEJOR: CORRER AL AIRE LIBRE O EN LA CINTA DE RODAMIENTO?

Algunos corredores odian estar atrapados en una cinta de correr, sobre todo cuando hay buen tiempo y gran terreno disponible fuera. Otros corredores aprecian la conveniencia de correr sobre una cinta y poder hacer ejercicio sin tener que considerar las rutas o el clima. Pero, ¿cuál es mejor?

La respuesta fácil es que ninguna de las dos es mejor que la otra, por lo menos desde un punto de vista fisiológico. Correr en una cinta que se ha configurado correctamente simulará la experiencia de correr al aire libre, por lo que los beneficios son en gran parte los mismos, aunque hay algunos puntos esenciales a tener en cuenta.

Sigue leyendo para descubrir algunos consejos útiles para asegurarte de obtener el máximo rendimiento tanto de tu máquina de correr como de tus carreras al aire libre.


#1 Ventaja de correr en cinta: absorción de impactos
Si bien las primeras caminadoras no ofrecían mucho en lo relacionado a la absorción del impacto, las cintas de correr modernas permiten personalizar completamente tu entrenamiento, desde la inclinación y velocidad, hasta la elección de un programa de entrenamiento o el seguimiento de tu ritmo cardíaco.

Incluso puedes ver una película o escuchar tu podcast favorito mientras estás haciendo ejercicio. Y también han mejorado la absorción de impactos, reduciendo el impacto en las articulaciones en hasta un 30% en relación al impacto de correr al aire libre.

#2 Ventaja de correr al aire libre: evitar el aburrimiento

¿Alguna vez encuentras temiendo (o incluso evitando) tu entrenamiento en la cinta de correr? Si es así, cambiar tu rutina y salir a correr al aire libre podría ser la solución. Cuando corres al aire libre, todos los sentidos se estimulan. Oyes los sonidos de la ciudad que te rodea o los pájaros cantando, sientes el viento en tu piel, hueles la naturaleza y puedes ver a otras personas.

#3 Ventaja de correr en cinta: puedes ajustar la inclinación de la cinta de correr
El objetivo de ajustar la inclinación de la cinta de correr es poder reproducir lo más similar posible las condiciones en las que correrías al aire libre, ya que correr en una cinta sin inclinación sería más fácil que hacerlo afuera, en una carretera plana, porque no tienes que luchar contra la resistencia del aire para impulsarte hacia adelante.

#4 Ventaja de correr al aire libre: variedad de superficies
Correr al aire libre ofrece infinidad de opciones, lo cual es una ventaja. La mayoría de los pueblos y ciudades ofrecen aceras, senderos pavimentados, caminos de tierra y áreas verdes. Muchos corredores también tienen acceso a pistas de atletismo, senderos de montaña y playas de arena.

Tales variedades se traducen en una mayor estimulación de los sentidos y, de acuerdo con un entrenador deportivo, en menos riesgo de lesiones por el uso excesivo que puede resultar de correr en una sola superficie, ya sea una cinta de correr o el pavimento.

#5 Ventaja de la cinta de correr: entrenarte en un ambiente controlado

Uno de los beneficios de correr en la cinta es que es un entorno muy controlado. No tienes que preocuparte por el viento o la lluvia cuando quieres ir a correr. También puede elegir el terreno, ajustando la inclinación de la cinta.

Lo mismo ocurre con el entrenamiento de velocidad: si quieres hacer un ejercicio de velocidad y supervisar cuidadosamente tu ritmo, puedes establecer un programa en la cinta que te permita hacer eso.


Como puedes ver, tanto correr en la cinta como correr al aire libre tienen sus ventajas. Tu elección dependerá de qué experiencia estés buscando y cómo sea tu entrenamiento. Una buena idea es combinar ambas. ¡Y es muy importante también elegir las zapatillas adecuadas para correr!

sábado, 27 de septiembre de 2014

¿CUÁNTO TIEMPO HAY QUE ESPERAR PARA DUCHARSE DESPUÉS DE HACER DEPORTE?

Cuando comenzamos cualquier actividad física, no solo deportiva, la temperatura corporal aumenta y el organismo debe controlarla. La sudoración en sí misma no es otra cosa que uno de los principales mecanismos de regulación de nuestra temperatura. 


Cuanto más elevada es ésta, más tiene que trabajar nuestro cuerpo para mantenerse estable. El tiempo que debe transcurrir desde que terminamos la práctica deportiva hasta que podemos ducharnos depende de varios factores: la temperatura externa, la intensidad de la práctica deportiva y los condicionantes genéticos de cada persona que determinan la propia sudoración
.
Analicemos estos factores.
  • La temperatura externa. A mayor temperatura, la transpiración también será mayor. El cuerpo comienza a controlar la temperatura expulsando calor a través de la piel en forma líquida, lo que llamamos sudor. En temperaturas ambientales, bajas aunque podemos tener la sensación de estar 'menos mojados' o incluso secos, sigue existiendo el control de la temperatura corporal.
  • La intensidad de la actividad. A mayor intensidad, mayor transpiración. No sudamos lo mismo cuando corremos de forma intensa que cuando caminamos pausadamente, aunque la temperatura siempre tiende a elevarse y nuestro organismo a controlarla.
  • Los condicionantes genéticos de control. Hay personas que sudan con mucha facilidad, incluso con una intensidad de trabajo muy ligera. Esto es debido a “cómo venimos de serie”, a las cualidades de nuestro organismo. Estas pueden ser modificadas por hábitos como la nutrición o el entrenamiento, que logra que todos los sistemas de control funcionen de forma eficaz. Es muy habitual que los deportistas comiencen a sudar rápidamente. La temperatura sube muy poco y el organismo es muy eficiente manteniéndola donde debe estar.

Entonces, ¿cuándo me pongo bajo el grifo?
Si nos duchamos en tiempo muy próximo a la actividad deportiva, saldremos de la ducha y seguiremos sudando, sobre todo en ambientes más cálidos. Sin embargo, si esperas demasiado tiempo en climas frescos podemos resfriarnos. Así, conviene esperar hasta que notemos que la transpiración ha cesado, especialmente en verano y climas muy húmedos. Y ducharse inmediatamente después.

En ambientes más fríos, mi recomendación es que espere este tiempo con una nueva camiseta, especialmente si ha entrenado con prendas de algodón. Así no corre riesgo de sufrir un enfriamiento.

Si se duchas con agua muy fría, en lugar de cortar el sudor se producirá el efecto contrario: sudará un poco más. La piel se enfría en exceso y el organismo envía calor para mantener la temperatura. ¿Lo ideal? Agua tibia para comenzar; después, elija la temperatura que le agrade
.
En definitiva, siga estas pautas:
  • Use ropa técnica (el algodón no es lo mejor) que evite la condensación. Le mantendrá más seco y con la temperatura adecuada.
  • Si usa algodón, lleve una prenda de cambio para cambiarla al terminar la actividad.
  • Espere un tiempo adecuado a que el ritmo de sudor haya disminuido antes de ir a la ducha. Cada persona necesita un periodo diferente.
  • Durante la práctica deportiva, beba cada quince minutos aunque no tenga sed un vaso pequeño de agua, o bebidas con sales minerales. Le ayudará a recuperar lo perdido y que el proceso de sudoración sea el correcto. Si el cuerpo no tiene agua que evaporar no es capaz de regular la temperatura y podría subir de forma peligrosa.
  • Siga hidratándose al terminar.
  • En verano, evite hacer deporte durante las horas más calurosas del día aunque siga todos los consejos anteriores.

martes, 23 de septiembre de 2014

DIFERENCIA ENTRE CALORÍAS Y KILOCALORÍAS

Aquellos acostumbrados a cuidar su alimentación chequeando las etiquetas de información nutricional de los alimentos que consumen, seguramente se habrán conseguido más de una vez con que algunas etiquetas hablan de calorías, mientras que en otras se habla de kilocalorías.


Aun así, lo más probable es que no se hayan preocupado mucho por el asunto y hayan asumido que ambas medidas equivalen a lo mismo. Tan común es este error, que en ocasiones se suele decir calorías, cuando en realidad se trata de kilocalorías, o viceversa.

Teniendo en cuenta que una dieta saludable se basa en la regulación de las cantidades de energía que se consumen, esto puede resultar altamente perjudicial. Las calorías y las kilocalorías no son lo mismo.

Si bien ambas son unidades de medida para determinar la energía contenida en los alimentos, al igual que un kilogramo equivale a mil gramos, una Kilocaloría equivale a mil calorías.


La medida oficial para medir la energía que los alimentos aportan al organismo es la de kilocalorías.

Debido a esto, las recomendaciones nutricionales sobre la cantidad de energía que debe consumir el organismo diariamente se deben indicar en kilocalorías.
Por ejemplo, un hombre necesita ingerir entre 2.000 y 2.500 kilocalorías por día, y en el caso de la mujer serán entre 1.500 y 2.000 kilocalorías.

Otra complicación en el asunto de las calorías y kilocalorías es el hecho de que las kilocalorías se pueden abreviar como “Kcal.” o como “Cal.” (con “C” mayúscula). Al ver esta última abreviación (Cal.) fácilmente se puede pensar en calorías, cuando en realidad la abreviación de esta pequeña medida es “cal.”, con “c” minúscula.


Es decir, si un postre dice tener 300 Cal., no son 300 calorías, que representarían un ínfimo 0,015% de la recomendación de 2.000 kilocalorías diarias. Realmente esas 300 Cal. son 300 kilocalorías, (300.000 calorías), y representa un 15% del total de kilocalorías que se deben consumir en un día.